Lección 02 – La creación del mundo

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Lecciones de la Escuela Sabática Mundial – Estudios del Primer Trimestre de 2013

Tema general del trimestre: Los Orígenes

Estudio nº 02 – La creación del mundo

Semana del 05 al 12 de enero

Comentario auxiliar elaborado por Sikberto Renaldo Marks, profesor titular de la facultad de Administración de Empresas de la Universidad Regional del Noroeste del Estado de Rio Grande do Sul – UNIJUÍ (Ijuí – RS – Brasil)

Este comentario solamente es un complemento auxiliar al estudio de la lección original.

www.cristovoltara.com.br marks@unijui.edu.br – Fone/fax: (55) 3332.4868

Ijuí – Rio Grande do Sul – Brasil

 

Versículo de memoria:Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro” (Isa. 45:18).

 

Introducción del sábado de tarde

Es indiscutible que existe planificación en todas las dimensiones de la naturaleza. En todo hay leyes que determinan una armonía perfecta. Aún después de seis mil años de deterioro a causa del pecado, esas leyes todavía funcionan muy bien en nuestro planeta. Así como no encontramos por aquí ningún país sin alguna inteligencia (seres humanos) que elabora y establece leyes para que sean cumplidas, de la misma manera no debemos esperar que en el vasto Universo surgiesen leyes por accidente, sin planificación ni acción de alguna inteligencia. Ninguna organización humana es capaz de funcionar sin leyes, y hasta hoy esas leyes jamás se formaron sin que hubiese la acción de la inteligencia humana. Y las organizaciones y países son menos complejos que el funcionamiento, por ejemplo, de un único cerebro humano, de un ojo o de cualquier sistema vital del organismo humano. Un único átomo es increíblemente complejo, y todo lo que es complejo funciona por medio de leyes.

Fijándonos bien, si descontamos la acción del pecado, vemos que esas leyes de la naturaleza, tienen una convergencia impresionante. Ellas siempre contribuyen para la armonía, nunca para el desorden. Ellas tienen en común el amor de DIOS, su firma como Creador. Solo no se observa muy claramente esa firma en los contextos donde el daño del pecado fue mucho más intenso. Pero, por ejemplo, podemos ver esa firma en los hogares en donde hay armonía. Anoche, mi esposa y yo nos sentamos en el jardín, para apreciar la belleza de la noche. La temperatura estaba agradable. Y apreciamos la armonía entre nosotros. Conversamos y sin sentirlo vimos que pasó una hora. No estábamos allí solos, sentimos la presencia de DIOS, pues había armonía y unidad, había felicidad. Los ángeles de DIOS también estaban allí. El amor se hizo presente, y el amor es la firma de DIOS, mejor dicho, es su identidad, pues Él es amor.

Todo lo que existe tiene un propósito: contribuir para la belleza y la felicidad. Hace parte de ese propósito la vida eterna, en las condiciones de un ambiente sumamente lindo, con interminable música oriunda de las aves. Hace parte del propósito que las criaturas hechas a semejanza de DIOS sean siempre felices y que, por ser superiores, promuevan la felicidad de toda la creación. Infelizmente el pecado perjudicó seriamente ese complejo sistema muy bien equilibrado. Menos mal que no falta mucho para que todo retorne a la estabilidad del amor.

 

Domingo: Desordenada y vacía

Génesis 1: 1 y 2 informa que DIOS creó los cielos y la Tierra en el principio, o sea, la creación del Universo fue el principio de todo. Nada había antes de ese principio, y si hubiese alguna cosa además de DIOS, la creación no sería el principio.

Una cosa más es explicada en esos dos versículos. DIOS había creado todo, sin embargo la Tierra estaba desordenada, esto es, aún había caos en la superficie, y estaba vacía, pues ningún ser vivo la habitaba. DIOS aún no había organizado la vida en nuestro planeta. Es imposible saber cuánto tiempo pasó entre la creación que fue en el principio y la organización del ambiente para la vida. Cualquier afirmación en ese sentido no pasa de una mera especulación. Y las especulaciones no ayudan en nada, al contrario, por lo general perturban mucho. Eso no quiere decir que no debamos ser curiosos en relación a los temas bíblicos para los cuales no tenemos respuestas, podemos y debemos ser curiosos. Lo que no debemos es apresurarnos y tentar explicar sin fundamento. Un día sabremos

En el libro de Isaías, capítulo 45, versículo 18 encontramos otra explicación muy interesante. Dice allí que DIOS no hizo La Tierra para que sea un caos, sino para que sea habitada. ¿Qué quiere decir eso? Significa que ciertas condiciones para que hubiese vida aquí ya fueron previstas desde el principio. Una de ellas es la distancia de la Tierra al Sol. La velocidad de rotación de la Tierra y la velocidad de su curso alrededor del Sol, todo ya estaba previsto y preparado adecuadamente. Los elementos químicos existentes en la Tierra también ya estaban completos. Por lo tanto, en el momento que lo desease, DIOS podía crear aquí todas las cosas con los elementos que ya había previsto. Ejemplos pueden ser la separación del agua y de la tierra que ya existían pero que estaban desordenados, y la utilización de la tierra para formar a Adán y Eva.

Otra cosa muy importante que podemos aprender aquí es que DIOS deja una gran parte de la creación en estado bruto. Por ejemplo, la Luna, nuestro planeta, aún está como fue creada al principio. Los demás planetas también. El acabado DIOS lo dispone solo donde planea crear vida, y solo cuando esa vida es creada. Los demás planetas permanecen desordenados y vacíos, y muchos de ellos ni agua poseen. Otros poseen, como parece ser el caso de Marte, lo cual no quiere decir que haya algún plan de crear vida por allí.

Ese aspecto de la creación, de permanecer en desorden, es importante tener en mente, pues puede favorecer el evolucionismo, que entiende la transformación de los cuerpos celestes para estados cada vez más organizados. Esto no es ni puede ser así. La organización, como fue en el caso de la Tierra, surgió a partir de la acción de un ser infinitamente inteligente con una inexplicable capacidad de planear y de realizar lo que planea.

 

Lunes: Sea la luz

Escrito está: DIOS creó la luz en el primer día de la semana de la creación. Él dijo simplemente “sea la luz”, y hubo luz. Ese es uno de los misteriosos pasajes bíblicos que no podemos explicar. Pero, cuando tengamos la explicación, nos admiraremos de lo simple que ella es. Con seguridad. Muchos entienden que la luz del primer día venía del propio DIOS. Aunque esa parece ser la explicación más plausible, nada se puede afirmar. Lo cierto es que la Biblia dice que hubo luz, y que el Sol y las estrellas solo pasaron a iluminar en el cuarto día.

Surge una pregunta: ¿cuál sería la razón de no haber hecho DIOS salir luz del Sol y de las estrellas, que hasta el cuarto día, aparentemente también permanecieron en desorden y vacíos, esto es, sin la función de iluminar? No es difícil entender. DIOS estaba demostrando que él es el autor de todas las cosas, y que no necesita de la luz de las estrellas para que algo sea bien iluminado. En el libro de Apocalipsis (21:23), al decir que en la ciudad santa no habrá necesidad de luz del Sol ni de la Luna (no dice que no habrá Sol ni Luna), se explica cómo puede haber sido la luz de los tres primeros días, porque “la gloria de DIOS la ilumina…”. Cuando DIOS se manifestó aquí en la Tierra, la llenó de luz, y lo hizo de tal manera que por un tiempo era día, y por otro tiempo era noche. Una cosa es verdad: DIOS comenzó a crear las cosas aquí en la mitad de cada día, por eso, primero viene la parte oscura y después la parte iluminada de cada día. Donde DIOS se manifiesta, allí hay luz, sea la luz para ver las cosas, sea la luz para entender las cosas.

 

Martes: Creado el firmamento

En el segundo día, DIOS, el Señor JESÚS, hizo dos cosas imprescindibles para la vida humana. Separó las aguas de abajo y colocó una parte de ellas por encima de la superficie. O sea, creó el firmamento, que conocemos como atmósfera, o aire que se puede respirar, imprescindible para la vida. Ese aire es compuesto por varios elementos químicos y agua en forma de vapor. Después separó las aguas de las tierras, conforme Gén. 1: 9 y 10. Fueron entonces formados los continentes y los mares. Podemos pues deducir que antes de la semana de la creación, nuestro planeta estaba cubierto de agua y no poseía atmósfera.

La atmósfera en sí, ya es un elemento de belleza. Ella permite la brisa suave. En aquellos tiempos no había ni vendavales ni tempestades. La atmósfera, luego en seguida, permitiría que las aves pudiesen volar por su intermedio, así como los peces nadarían en las aguas de los ríos y de los océanos. La temperatura puede ser regulada por medio de la atmósfera, y ella protege también la superficie de la Tierra de la caída de meteoritos, así como de rayos solares inadecuados. Todo estaba siendo creado de manera muy armoniosa, por un poder e inteligencia que es capaz de hacer eso. Ciertamente DIOS tiene propósitos al dejar cuerpos volando por el espacio cósmico como que sin rumbo. Así como deben tener un propósito las explosiones que ocurren en grandes estrellas, los choques de estrellas, el nacimiento y desaparecimiento de estrellas y galaxias, los agujeros negros que succionan hasta la propia luz, y así por el estilo. Vale recordar que, antes de la creación de este planeta en donde vivimos, todo estaba desorganizado, y DIOS promovió el orden para que pudiese haber vida. Podemos tener la seguridad de que todo lo que existe en el Universo, que hoy puede dejarnos perplejos, algún propósito contiene, y alguna razón también existe para que así sea. Un día tendremos el privilegio de estudiar esas cosas, o sea, estudiar sobre el amor de DIOS. Tal vez esos aparentes y complejos choques de estrellas sean lugares donde no hay vida creada por DIOS, y tal vez, donde haya vida, como aquí en la Tierra, estas cosas no acontezcan porque allí existen representantes del orden y de la armonía que viene de DIOS. Un asunto más que podremos estudiar en el futuro. Una cosa sabemos: antes de la creación aquí en la Tierra, ella no estaba organizada, y DIOS la organizó muy bien para que reciba la vida inteligente, y después de eso, mientras no hubiese pecado, el orden se perpetuaría indefinidamente.

DIOS creó la atmósfera para que se viabilizase la vida en la Tierra. Él no creó la vida antes de la atmósfera, ni antes de la formación de los continentes. Había un orden inteligente. La vida no vino a este planeta en condiciones incompatibles con la vida como se intenta hacer creer por la Teoría de la Evolución.

 

Miércoles: Espacio para vivir

Para separar las aguas en mares y continentes, DIOS tuvo que modificar la estructura de la Tierra y realizó un trabajo de compleja ingeniería. Hacer cambios en la estructura de la Tierra puede dejarla frágil, pero no fue eso que aconteció en la semana de la creación. Sin embargo, la fragilidad de la Tierra apareció en los meses del diluvio, cuando brotaron de su interior muchas aguas y la cubrieron para después retornar de nuevo al interior de ella, como el Acuífero Guaraní, y otros, además de las aguas en los glaciares polares. Desde entonces la Tierra se volvió frágil, sujeta a volcanes y terremotos. Cuando DIOS intervino en la tierra sumergida y la llevó a otro lugar para formar los continentes, obviamente que el océano se volvió mucho más profundo que antes, y debería haber habido un oleaje tan impresionante que duraría muchos días. Pero aquél que a una palabra aquietó el mar de Galilea, también hizo provisión para que todo estuviese en calma por lo menos hasta el final de aquél segundo día. Me pongo a imaginarme, cómo debía ser linda la Tierra al fin de ese día – había luz, había continentes y atmósfera. DIOS mismo dijo que lo que había hecho en ese día era bueno, y el primer astronauta, Yuri Gagarín, dijo: “La Tierra es azul”. Cierto, él fue el primer ser humano que tuvo el privilegio de ver la Tierra de fuera de la atmósfera, que es azul. ¡Eso es maravilloso!

Una vez que hubo la parte seca en el planeta, en el mismo día, DIOS creó el césped, la hierba y los árboles. O sea, la Tierra entonces quedó cubierta de un tapete verde, de varios matices, era el césped o el pasto. Pero al mismo tiempo, Él también creó la hierba que producía semillas, como el trigo, la cebada, etc. Y todavía creó plantas mayores, los árboles, que producían frutas. A partir de ese momento la Tierra debe haber quedado linda. Ya no más había aquél silencio absoluto por falta de movimiento en la Tierra y por falta de atmósfera. Antes de la creación, la cobertura de agua producía olas, pero no había aire por encima del agua que reprodujese el sonido de aquellas. Era un planeta silencioso. Pero en el tercer día ya había el sonido de la brisa del viento y de la oscilación de las hojas de los árboles, que podían ser transmitidos por la atmósfera. Estaba siendo tocada la primera música en el planeta, la que aguardaba la llegada de los seres vivos, quienes vendrían dos días después.

Ciertamente DIOS dio un paseó por la Tierra observando el resultado de su trabajo. El hecho es que, así como en el primero y en el segundo días, hizo una evaluación del trabajo, y concluyó que estaba bueno. Pero aún no estaba completo. Por el poder de DIOS, más novedades aparecerían sobre la Tierra en los días siguientes. La creación estaba quedando cada vez más compleja.

 

Jueves: La todopoderosa palabra de DIOS

La creación de todas las cosas fue por la palabra de DIOS. Sabemos que DIOS es un ser infinito en sus atributos. Uno de ellos es el poder, otro es el amor, otro es la inteligencia. Únase la inteligencia infinita al poder infinito, y ciertamente la capacidad de producir será infinita. Inclusive la capacidad de producir de la nada. Si es para que haya una explicación, por el momento tenemos esta: DIOS transforma su pensamiento en energía, la cual fácilmente puede ser transformada en materia. Transformar materia en energía todos nosotros podemos hacer, es solo colocar fuego en alguna cosa. Por su vez, transformar energía en materia, eso solo puede ser hecho en laboratorio, y ya fue hecho. Sin embargo, solo DIOS es capaz de  transformar la voluntad en energía. Y también de transformar la nada en materia. Eso requiere inteligencia y poder en una dimensión tal, que no está a nuestro alcance entender.

Precisamos incluir en esos pensamientos, un atributo más de DIOS, el amor. Asociar poder con inteligencia, evidentemente genera capacidad, y agregar el amor a la capacidad, eso genera una determinación de hacerlo todo en armonía, para el bien, para la paz, para la felicidad, y que debe durar eternamente. No podemos entender el amor de otro modo. DIOS tiene poder, pero Él es amor. O sea, el amor tiene poder para hacer lo que desea, y el deseo del amor es hacer únicamente el bien. Por eso, cuando DIOS va a destruir a los impíos, eso es un acto extraño para él, así como lo fueron el diluvio, la destrucción de Sodoma y Gomorra, etc.

No es difícil entender a DIOS, hasta que es muy fácil, lo imposible para nosotros es entenderlo por completo. Para una iniciación en el entendimiento de DIOS precisamos saber, simplemente, que él es amor. A partir de ahí, muchas cosas sobre él se tornan claras. Entonces, no se hace difícil entender porqué creó el Universo. Para disponer en él ambientes donde se pueda cultivar la felicidad por medio del amor. Ese es el gran propósito de la creación, el mismo del amor. Y es para ese fin que DIOS tiene poder, que es omnipotente.

 

Aplicación del estudio Viernes, día de preparación para el santo sábado.

¿Cuándo fue creado el Universo? De una cosa tenemos certeza: antes de la creación de la vida en la Tierra. La lección presenta varios textos bíblicos sobre ese punto, de que había seres vivos en otros lugares del Universo antes de la creación de Adán y Eva aquí. Agregaremos textos de EGW sobre el mismo asunto. No son los únicos, existen muchos otros. Hasta sería interesante que se hiciese una pesquisa sobre todos los textos bíblicos y sobre todos los textos de EGW sobre ese asunto. Bueno, lo cierto es que no somos las primeras criaturas de DIOS. Resaltamos en negrito las partes que identifican que hubo creación antes de de la creación en la Tierra.

Como los habitantes de todos los otros mundos, debe [se refiere a Adán] ser sometido a la prueba de la obediencia; pero nunca se le coloca en una situación en la cual se halle obligado a ceder al mal. No puede sobrevenirle tentación o prueba alguna que no sea capaz de resistir. Dios tomó medidas tales, que nunca tuvo el hombre que ser necesariamente derrotado en su conflicto con Satanás” (Patriarcas y Profetas, 331).

“La venida de Cristo a este mundo fue un gran acontecimiento, no solo para este planeta, sino para todos los otros mundos del Universo de DIOS” (Minha Consagração Hoje, MM 1989, 300).

“Los santos habitantes de los otros mundos observaban con profundo interés los acontecimientos que ocurrían en la tierra. En las condiciones que prevalecieron en el mundo antediluviano vieron ilustradas las consecuencias de la administración que Lucifer había tratado de establecer en el cielo, al rechazar la autoridad de Cristo y al desechar la ley de Dios” (Patriarcas y Profetas, 78).

“En el Cielo, antes de su rebelión, Lucifer era un ángel honrado y excelso, cuyo honor seguía al del amado Hijo de Dios. Su semblante, así como el de los demás ángeles, era apacible y denotaba felicidad. Su frente alta y espaciosa indicaba su poderosa inteligencia. Su forma era perfecta; su porte Noble y majestuoso. Una luz especial resplandecía sobre su rostro y brillaba a su alrededor con más fulgor y hermosura que en los demás ángeles. Sin embargo, Cristo, el amado Hijo de Dios, tenía la preeminencia sobre todas las huestes angélicas. Era uno con el Padre antes que los ángeles fueran creados. Lucifer tuvo envidia de él y gradualmente asumió la autoridad que le correspondía sólo a Cristo.

            El gran Creador convocó a las huestes celestiales para conferir honra especial a su Hijo en presencia de todos los ángeles. Este estaba sentado en el trono con el Padre, con la multitud celestial de santos ángeles reunida a su alrededor. Entonces el Padre hizo saber que había ordenado que Cristo, su Hijo, fuera igual a él; de modo que doquiera estuviese su Hijo, estaría él mismo también. La palabra del Hijo debería obedecerse tan prontamente como la del Padre. Este había sido investido de la autoridad de comandar las huestes angélicas. Debía obrar especialmente en unión con él en el proyecto de creación de la tierra y de todo ser viviente que habría de existir en ella. Ejecutaría su voluntad. No haría nada por sí mismo. La voluntad del Padre se cumpliría en él” (Historia de la Redención, 13-14).

 

 

 

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El comentario en video tiene énfasis evangelizadora.

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escrito entre el 28/11 y el 04/12/2012

revisado el  12/12/2012

corregido por Jair Bezerra

traducido por Mario Dávila

 

 

 

Declaración del profesor Sikberto R. Marks

O Prof. Sikberto Renaldo Marks se guía por los principios denominacionales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y sus instituciones oficiales, cree en la conducción de CRISTO como comandante supremo de la iglesia y de Sus siervos aquí en la Tierra. Disiente de todas las publicaciones, por internet o por otros medios, que denigren la imagen de la iglesia de la Biblia y en nada contribuyen para que aquellas personas que por ventura las leen, sean estimuladas al camino de salvación. El profesor ratifica su fe en la integridad de la Biblia como la Palabra de DIOS, y en el Espíritu de Profecía como un conjunto de orientaciones seguras para la comprensión de la voluntad de Dios presentada por ellas. Y también acepta la superioridad de la Biblia como la verdad de DIOS y texto superior a todos los demás escritos sobre asuntos religiosos. Entiende que hay siervos de DIOS sinceros y fieles en todas las iglesias, que al final de los tiempos se reunirán en un solo pueblo y serán salvos por JESÚS en Su segunda venida a este mundo.

 

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